La presencia de algas tóxicas afecta a unos 200 kilómetros de la península en el Golfo de México.
Esta situación provocó la muerte de unos de 4.000 peces y hasta de un tiburón ballena que apareció en la isla Sanibel. Además, 287 tortugas marinas perdieron la vida, sufrieron heridas o algún tipo de enfermedad en lo que va del año.
Problemas para la salud:
El viento proveniente del mar provoca que las toxinas también afecten a la población. Quince personas debieron ser asistidas en el condado de Martin, en los últimos días de julio, con problemas respiratorios típicos del contacto con la Karenia brevis, como tos y estornudos. Por ese motivo, las autoridades recomendaron a las personas asmáticas que se mantengan alejadas de la zona.







